viernes, 1 de agosto de 2008

Johnny Apple seed


Toro nació en la miseria. Toro pasó hambre ( un hoyito debajo de las costillas) y escribió sus primeros cuentos con la excitación enferma del hambre, que le hacía unas cosquillas en las yemas de sus dedos redactores. Toro venía de Santiago sur, de la comuna de San Miguel. La niñas de San Miguel lo consideraban un tipo feo.Toro tuvo una niñez esforzada, educado en el marxismo dialéctico y en la retórica como arma de lucha. Toro no tuvo pololas. Toro nunca, en sus 45 años, hizo el amor. Toro se peleó a combos 22 veces en la educación básica, 27 en la media y 15 en la universidad.
. Toro ganó 17 de esas peleas, y perdió las 54 restantes. Toro no fue partidario de Allende. Toro se situaba a la izquierda de Allende. Durante la dictadura de Pinochet, Toro estuvo preso cinco veces en Santiago y dos en Valparaíso. Toro nunca habló de lo que pasó en la cárcel de Valparaíso. Se acabo la dictadura y Toro no habló más de política, prefirió, en su defecto, hablar de literatura. A principios de los noventa, Toro comenzó a escribir . Primero imitó a Onetti. Después imitó a Italo Calvino. Imitó a Proust y a Paul Bowles hasta el hartazgo, y de a poco derivó en el plagio de cuentos policiales y se enroló en el taller de Antonio Skarmeta. No duró mucho. No lo trataron bien. Le dijeron que para escribir había que leer. Lo echaron. O le pidieron que se fuera. Toro se fue del taller y vio como de a poco sus ex compañeros comenzaban a publicar y a vender y a viajar promocionando libros. En 1995, cuando algunos de sus contemporáneos, más jóvenes que él, ya viajaban por Estados unidos y dictaban conferencias por Latinoamérica, Toro auto editó su único libro de cuentos, titulado El amor la patria la conciencia política Sic transit gloria, compilación de cuentos cuyos logros eran escasos. Las historias eran policiales y, la verdad sea dicha, muy básicas. Las soluciones a los crímenes eran a prueba de tontos. Si bien las cifras nunca son exactas, se vendieron en total 27 ejemplares de El amor la patria la conciencia política Sic transit gloria a nivel nacional, la mayoría a familiares y vecinos de Toro, en la comuna de San Miguel. El día de su cumpleaños número 45, Toro desapareció. Sus familiares y sus vecinos hicieron algunos escasos esfuerzos para encontrarlo, pero dada la naturaleza de Toro, dado el hecho casi indiscutible de que Toro no estaba hecho para resistir el juicio de este mundo, lo dejaron salir placidamente de sus vidas. Nadie, casi nadie, volvió a verlo. Algunos dicen haberlo visto, años después, merodeando por la SECH, por el Consejo del Libro, por la Casa de los Talleres, que merodeó por los entornos aledaños a la casa de Antonio Skarmeta para atormentarlo, eventualmente asesinarlo o , en su defecto, mutilarlo. Mientras unos decían que ahora Toro tenía el pelo largo, pedía que lo llamaran Johnny Apple seed en vez de Toro, y se había dejado el bigote. Otros aseguraban que se estaba quedando sin pelo y estaba muy gordo, venido a menos, como si fuera un saco lleno de agua pestilente. Algunos dicen que tuvo problemas con la policía, preso en la Cárcel pública de Valparaíso por su complicidad en un homicidio. Que adentro de la cana se degeneró hasta un punto infinito. Y después de vuelta. Dicen que salió a los seis meses por buena conducta. Hace poco, supimos que Toro habría muerto, producto de un aneurisma cerebral. No supimos de funerales ni avisos en el diario. Las declaraciones son confusas. Contradictorias.
Mentiras, finalmente.

6 comentarios:

esteban dijo...

negaciones

Dr. Chapatín dijo...

negociaciones

V dijo...

Y mentiras, puras mentiras.

Todos sabemos que Toro es rubiecito, náció en cuna de oro y jamás ha hecho su cama.

Que tiene nana y que posiblemente no sea lo que él espera, pero que de todas formas será una muy bonita persona y no un escritor ebrio, que tendrá una casa feliz y un perro fiel.

Y que se acabarán los días de depresión y resentimiento y llegarán los días de feliz resignación.

Anónimo dijo...

Muy buen relato, ¿ que diablos paso con ese Toro?

Antonio Díaz Oliva dijo...

Más negociaciones, claro. Más negaciones, claro.

¿Y mentiras? Quién sabe.

Y me adjunto a la pregunta: ¿qué diablos pasa con ese Toro?

Saludos, man...

Espero ver tu reseña de "Im not there" en el blog algún día...

pablo dijo...

estaba pensando que los de la nuvó (menos esteban) tienen en común el que siempre hay un personaje que desaparece. Prosa fluida y testimonios agujereados. Debe ser la herencia bolaño que, a su vez, lo tomó de borges (bolaño no existe sin borges). buenos relatos.